
Presentación de Leire PajÃn en el I Foro de Pensamiento Social Estratégico
Secretaria de Estado de Cooperación Internacional de España
El pensamiento estratégico para el desarrollo aún tiene que ponerse al dÃa. Mientras es normal que los ministros y ministras de finanzas y de planificación se reúnan regularmente, no es tan frecuente que sus contrapartes de otros ministerios hagan lo propio para el conjunto de los temas sociales. Muchos menos es habitual que se mezclen reuniones donde los ministros y ministras de finanzas y los competentes en temas sociales discutamos juntos acerca de los retos de la región.
SE CELEBRAN REUNIONES periódicas sectoriales sobre educación, salud o previsión social, pero lo social ha tenido un lugar secundario en la agenda al igual que los departamentos sociales han tenido un peso menor en las estrategias polÃticas nacionales en muchas ocasiones y ha existido una tendencia de sus departamentos a enfocar los desafÃos desde una perspectiva sectorial relativamente limitada. Debemos por tanto, en mi opinión, cambiar radicalmente esta situación poniendo en el centro de la agenda cuestiones sociales que inciden directamente en la situación cotidiana de millones de latinoamericanos y latinoamericanas.
Rebeca Grynspan ha señalado cuál es la opinión de los ciudadanos y las ciudadanas respecto a sus instituciones. Es evidente que colocar en el corazón de la agenda las respuestas concretas y los problemas cotidianos de la ciudadanÃa es, aunque no en exclusividad, uno de los objetivos determinantes para invertir esta situación. El concepto mismo de desarrollo se está ampliando, yendo más allá de lo estrictamente económico.
“El concepto de pobreza que describe la Cooperación Española no se basa sólo en los bienes e ingresos, sino en las capacidades de oportunidades de los seres humanos”
Si antes, hace varias décadas, se ponÃa énfasis en el progreso material, ahora se intenta mirar al ser humano de una manera más amplia, ya que existen otras motivaciones además de aumentar los ingresos. El propio concepto de pobreza que describe la cooperación española no se basa sólo en los bienes e ingresos, sino en las capacidades de oportunidades de los seres humanos. Las personas quieren tener voz en su comunidad; que su identidad cultural y creencias sean respetadas; tener acceso a las necesidades básicas y sobre todo la oportunidad de superarse mediante la educación, la formación y todos los aspectos de su vida. En una palabra, que todos y todas podamos realizarnos y sentirnos ciudadanos plenos viviendo en paÃses donde nuestros estados nos garanticen el ejercicio de nuestros derechos y la seguridad para poder disfrutarlos. Que formemos parte de la decisión de nuestros paÃses y, más importante, que formemos parte de nuestros propios paÃses y nuestros propios estados.
La visión limitada del crecimiento del Producto Interno Bruto como único objeto del desarrollo llevaba a la idea de que sus beneficios llegarÃan a todos por una especie de goteo. En la práctica la experiencia latinoamericana ha sido bien distinta. Pocos han sido los que han recibido los frutos del desarrollo en términos mayoritarios y muchos se han mantenido excluidos del sistema. Esta visión, por tanto simplista, en mi opinión no ha sido válida.
En esta lÃnea, tenemos la suerte en este Foro de contar con la participación de uno de los pensadores que más ha influido en la nueva visión de desarrollo hoy en dÃa, Amartya Sen, uno de los padres del concepto del desarrollo humano. Su concepto de capacidades humanas ha sido incorporado plenamente al lenguaje del desarrollo. Ya no basta centrarse en lo productivo y en el crecimiento económico como únicos objetivos a lograr. Aspiramos a lograr el ejercicio efectivo de los derechos humanos, de los derechos civiles, sociales y culturales y no sólo el mero bienestar material.
Aunque la Cooperación Internacional ha asumido estas nuevas ideas -de hecho constituyen las bases del plan director que orienta por lo menos nuestra Cooperación-, parece absolutamente necesario trabajar aun más para que también tenga relevancia en las discusiones nacionales sobre el desarrollo. Nos parece esencial por tanto que pueda existir un espacio para la reflexión en el ámbito social de América Latina, y ya estamos promoviendo este objetivo en el espacio de la comunidad Iberoamericana (la cumbre en Santiago de Chile ha tenido la cohesión social como tema central de debate entre los Jefes de Estado y de gobierno de los paÃses iberoamericanos, mientras en otras cumbres se han destacado diversos temas sociales).
“Aspiramos a lograr el ejercicio efectivo de los derechos humanos, de los derechos civiles, sociales y culturales y no sólo el mero bienestar material”
La SecretarÃa General Iberoamericana, por su parte, organizó un seminario internacional en Madrid sobre cohesión social con el fin de elaborar propuestas para esta cumbre. Otro marco multilateral para promover este tema ha sido las cumbres Unión Europea-América Latina y el Caribe, a partir del primer consenso latinoamericano sobre la importancia de esta cuestión en la cumbre de Guadalajara del año 2004. La Comisión Europea puso el Programa Euro Social para fomentar precisamente el intercambio entre funcionarios de ambas regiones en distintas materias relevantes como la educación, la salud, la justicia y la fiscalidad.
En Guatemala, por ejemplo, tuvo lugar el segundo encuentro internacional de redes euro social que pone de manifiesto la voluntad polÃtica de los gobiernos y sociedades euro latinoamericanas por sumar esfuerzos, por compartir experiencias y por avanzar juntos. Con este panorama podemos decir que existe un marco internacional favorable para profundizar en el tema social; sin embargo, aunque las cumbres son importantes para marcar las agendas polÃticas, hacen falta también otros espacios.
Ante esta situación es tremendamente fundamental que haya liderazgo e iniciativa internacional y en este sentido fue bastante natural que la Cooperación Española y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo asumiéramos conjuntamente ese papel en el marco de la alianza estratégica que hemos forjando en los últimos años. Esta alianza con el PNUD es un ingrediente esencial de la estrategia española de cooperación en América Latina por varios motivos.
Primero porque refleja nuestra renovada y fuerte apuesta por un multilateralismo activo, selectivo y efectivo. El Gobierno Español está firmemente comprometido con el refuerzo del sistema multilateral, esencial para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Consideramos a Naciones Unidas como nuestro socio privilegiado para el diálogo polÃtico sobre cuestiones internacionales y para iniciativas como la alianza de civilizaciones o la iniciativa contra el hambre y la pobreza.
El segundo motivo tiene que ver con una visión compartida entre la Cooperación Española y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Hemos tenido muchas ocasiones en los últimos dos años para confirmar cómo nuestros enfoques son coincidentes y/o complementarios. En el terreno operativo la colaboración con el PNUD es esencial como buque de insignia del sistema de desarrollo de las Naciones Unidas.
“Si la lucha contra la pobreza y el fortalecimiento de la cohesión social son bienes públicos, creo firmemente que los paÃses y pueblos de América Latina ganarÃan mucho en regionalizar sus reflexiones estratégicas al respecto”
Tercero, gracias a esa compenetración institucional en América Latina hay muchas posibilidades de trabajar juntos. Por un lado queremos apoyar el importante esfuerzo que el PNUD realiza para asegurar el cumplimento de los Objetivos del Milenio en los paÃses la región, por otro lado el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo puede y debe colaborar en la realización de algunas lÃneas de trabajo nuestras en particular en el ámbito de la gobernabilidad democrática.
Finalmente, quisiera insistir una vez más en la utilidad que puede tener un Foro como el que se pone en marcha hoy desde la perspectiva de los bienes público-regionales. Gracias a la propia experiencia de la Unión Europea sabemos bien lo valioso que es contar con un espacio para contrastar experiencias, para aprender de buenas y malas prácticas de otros paÃses y sobre todo caminar juntos. Esto es algo que también se está planteando en la sociedad Iberoamericana y que queremos trasladar hoy aquÃ.
Si la lucha contra la pobreza y el fortalecimiento de la cohesión social son bienes públicos, creo firmemente que los paÃses y pueblos de América Latina ganarÃan mucho en regionalizar sus reflexiones estratégicas al respecto. Para ello pueden contar con el apoyo económico, el respaldo polÃtico y la asesorÃa técnica necesarios de la comunidad española y de la comunidad internacional. En último extremo nuestra tarea es muy clara: tal como dijo el profesor Amartya Sen en su discurso de aceptación del premio Nobel de economÃa: debemos terminar con la pobreza, la ignorancia, la enfermedad y la desigualdad de oportunidades. Este es el objetivo último que todos compartimos, asà como el compromiso por el desarrollo de una región que merece más compromiso polÃtico, más compromiso económico pero sobre todo muchos más resultados.








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