
Brasil: Una cuestión de género
ArtÃculo del ex-Ministro de Desarrollo Social y Combate al Hambre de Brasil
Unas 20 millones de personas han salido de la pobreza entre 2003 y 2009 en Brasil. Entre ellas, hay muchas mujeres que soñaban con un futuro mejor para ellas y sus hijos, y ahora se encuentran con un presente que les ofrece mejores oportunidades.
ANTES de dar nombre a la ley, Maria da Penha (foto) se enfrentó a una desgarradora historia, con la que muchas mujeres se identifican. Ella encarna la lucha de denunciar y combatir una situación de violencia de género, la expresión más cruel de la discriminación.
La lucha contra la violencia debe ser integral y para todos. Pero convivimos con formas especÃficas de violencia, agravada por una situación histórica de desigualdad que aún carece de una intervención especÃfica, lo cual debe corregirse. Este problema afecta directamente a las mujeres. Es cierto que estamos avanzando y tenemos logros importantes, algunos de ellos gracias a los avances en el área social. Pero todavÃa hay mucho por hacer.
ACCIONES CONCRETAS
“Las polÃticas sociales, por sà mismas, ya promueven un impacto significativo en las vidas de las mujeres más pobres”
Por eso son importantes fechas como el 8 de marzo. Por eso es que todavÃa necesitamos acciones concretas y dirigidas a las mujeres, como incluir las cuestiones de género en los debates de nuestras polÃticas.
El papel de la polÃtica social es el de corregir y reducir las desigualdades. Esto se está haciendo. Las estadÃsticas lo confirman. Gracias al programa Bolsa Familia, en un trabajo articulado con otros programas, las personas están logrando superar la pobreza, se alimentan mejor, tienen mayor capacidad para criar a sus hijos y cuidar de las personas mayores, quienes también tienen sus ingresos asegurados gracias al Beneficio de Prestación Continua. Las familias pobres tienen hoy mejores condiciones para mantener a sus hijos en la escuela durante más tiempo y para acompañarlos en su rendimiento escolar. Todo esto implica un fuerte impacto sobre el futuro de estas familias.
PROMOCIÓN DE LA IGUALDAD
Pero el principio de estas polÃticas es tratar a los desiguales de manera diferente, justamente para compensar la deuda social que la desigualdad de derechos y oportunidades ha generado durante tanto tiempo.
“Todo el mundo sabe del papel del buen funcionamiento de las guarderÃas, programas para personas mayores y niños, y Centros de Referencia de Asistencia Social en la vida de la mujer”
Por lo tanto, para asegurar una mayor eficiencia de las polÃticas es fundamental reconocer y trabajar las diversas formas de discriminación. Fue con esta preocupación que creamos dentro de la estructura del Ministerio de Desarrollo Social y Combate al Hambre (MDS) de Brasil, en colaboración con la SecretarÃa Especial de PolÃticas para la Mujer, una comisión especial para garantizar el análisis de la dimensión género en todas nuestras polÃticas. El comité tiene el desafÃo de identificar los problemas especÃficos que afectan a las mujeres y otros segmentos históricamente marginados, a fin de incluir en las polÃticas acciones que satisfagan las necesidades de los que son desiguales entre los desiguales.
Las polÃticas sociales, por sà mismas, ya promueven un impacto significativo en las vidas de las mujeres más pobres. Todo el mundo sabe el papel del buen funcionamiento de las polÃticas y los servicios sociales como guarderÃas, programas para personas mayores y niños, y Centros de Referencia de Asistencia Social (CRAS) en la vida de la mujer. Es deber del Estado asumir dichos servicios, ya que si no estuvieran disponibles afectarÃan sus posibilidades de trabajar.
BOLSA FAMILIA Y GÉNERO
En el caso de Bolsa Familia, las madres son las primeras titulares del beneficio recibido por la familia, lo cual tiene un fuerte impacto en la promoción de la equidad de género. AsÃ, las mujeres adquieren más autonomÃa y poder de decisión dentro del hogar. Pero la acción de Bolsa Familia en la vida de las mujeres va más allá de este tema en particular, porque el programa juega un papel importante en la reestructuración de los vÃnculos familiares y la comunidad, proporcionando las condiciones para que los beneficiarios puedan participar en su espacio colectivo de una manera activa.
“TodavÃa tenemos que garantizar la igualdad de oportunidades para todos”
Estamos teniendo éxito en cambiar la realidad del paÃs. Un estudio realizado por la Fundación Getulio Vargas calcula que unas 20 millones de personas han salido de la pobreza entre 2003 y 2009. Estas personas son capaces de reescribir su historia, muchas por primera vez puede contar la historia.
Entre ellas, hay muchas mujeres que soñaban con un futuro mejor para ellas y sus hijos, y ahora se encuentran con un presente que les ofrece mejores oportunidades. Pero todavÃa tenemos que garantizar la igualdad de oportunidades para todos. Muchas mujeres luchan por eso y tenemos que ser partÃcipes de ese esfuerzo. Hasta que Maria da Penha pueda bautizar, en el futuro, el logro de la igualdad.
Enlace al artÃculo en la web del Ministerio de Desarrollo Social y Combate al Hambre del Brasil








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La igualdad de géneros deberÃa ser considerada en todo su sentido y en todos los ámbitos sin excepción de lo contrario la igualdad serÃa vulnerada sino se estarÃa hablando de comparación de sexos.
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