AUN CON AVANCES muy considerables, América Latina debe afianzar y profundizar la gobernabilidad democrática y enfrentar su gran deuda social.
Más de la tercera parte de la población vive en la pobreza, 1 de cada 4 jóvenes está fuera del mercado laboral y del sistema educativo, las tasas de mortalidad materna e infantil son muy elevadas, y más del 40% de la población económicamente activa tiene empleos precarios, con bajas remuneraciones y sin ningún tipo de protección social.
Es una región con un enorme potencial pero al mismo tiempo la más desigual del planeta, y ello impacta la extensión y profundidad de la pobreza.
“Las iniciativas son regionales, subregionales o nacionales”
Esta deuda social afecta directamente el cumplimiento de las metas del milenio, atenta contra la cohesión social, crea riesgos a la gobernabilidad democrática y obstaculiza las posibilidades de un desarrollo sostenido.
UNA ASOCIACIÓN ESTRATÉGICA
El Fondo España-PNUD “Hacia un Desarrollo Integrado e Inclusivo en América Latina y el Caribe” tiene por finalidad apoyar a los países de la Región en estos desafíos.
Sus marcos de orientación son el Plan Director de la Cooperación Española, y el Programa Regional de la Dirección para América Latina y el Caribe, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Esta asociación estratégica entre el gobierno de España, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Dirección Regional para América Latina y el Caribe del PNUD (RBLAC), se constituye gracias al aporte financiero de España, y tiene tres grandes áreas de intervención:
- POLÍTICAS PÚBLICAS DE COMBATE DE LA POBREZA
- GOBERNABILIDAD DEMOCRÁTICA
- APOYO A PAÍSES EN CIRCUNSTANCIAS ESPECIALES
Las iniciativas son regionales, subregionales o nacionales. Estas últimas son identificadas conjuntamente por el PNUD a través de RBLAC y sus Oficinas de País, y por la AECID directamente o a través de sus Oficinas Técnicas de Cooperación en la Región.















